Camposanto de acelgas

                                                     Mal he debido de rezar las oraciones de Tots Sants, mis inseparables amigas de lecturas y  relax se estan echando a perder ,pero claro es que no podia ser de otro modo, viene el Papa y yo blasfemando, la cuestión me temo, es que las siete plagas de Egipto han venido a mi jardin en forma de pulgón, pulguilla, enfermedad venérea o que se yo  , mientras , resignado, voy quitando hoja a hoja intentando rescatar de este anatema a mi trozo de Eden.

  Se que existen soluciones drásticas , pero la sola visión de romper ese himen de pureza me da escalofrios, sigo pensando en la mala leche q tienen, y mísero de mi, que protesto por la cantidad de banderas blanco-amarillas que se batian desafiantes ante los gays, que mostraban su amor de pose al mundo, intentando que ese señor de blanco les dirigiera una mirada,quizas llena de lascivia.

                                          Después pienso en los años 30, señoritas alegres, señoritos bebiendo cazaya, y los progres intentando mandar al carajo al cura del pueblo, unos pocos años más y la venganza vestida de negro era la sombra de un rechoncho mal militar con suerte...

           Dejad que llore a mis acelgas, que poco a poco son devoradas como castigo redentor de mis pecados, al lado los puerros, y unas semillas de maria que se empeñan en no salir y que he dado por defenestradas, como esto siga asi mucho tiempo, solo me quedará tumbarme en la cama, con las sabanas hasta la nariz esperando temeroso a que los 4 jinetes del apocalipsis vengan a matar a todas las ovejas que voy contando.